El rap de los que van de buenos
Cuando tenía 16 años estuve un mes en un pueblecito al oeste de Irlanda. Galway tenía tres calles, más o menos, y una de ella lo suficientemente larga como para que la llamaran “high way”. En esa calle, que casi siempre concentraba todos los espectáculos callejeros, había una pequeña tienda de instrumentos musicales en la que se escondía un pequeño sótano con vinilos abandonados.
Yo por aquel entonces era mucho más estúpido que ahora, y solo esuchaba musica rap y algo de funk. Y me limité a preguntarles si tenían algún vinilo de hip hop o de electrónica. Me enseñaron los dos únicos vinilos de rap que había en ese momento en el pueblo, y el Boulevard de Saint Germain… Todo lo demás era folk y pop ochentero irlandés (que es más conocido de lo que pensáis).
En fin, me llevé los tres vinilos, que encima eran muy baratos. Uno era de Premier, el Golden Years, y el otro era Hi-Teknology, de Hi Tek. El segundo disco, que no conocía de nada, me lo llevé porque colaboraba Common, el abanderado de mi subgénero preferido: “el rap de los que van de buenos”. Y para mí era suficiente a ese precio.
Ese día descubrí uno de mis discos preferidos de rap, y conmigo, el pobre anciano que como no tenía platos para los clientes me puso el disco en el hilo musical de la tienda.
Hay varios temas de ese disco que cambiaron mi perspectiva a la hora de componer música electrónica y en la forma de cuidar cada sonido que integra las instrumentales. Muchas de esas canciones me demostraron que es posible encontrar detalles nuevos cada vez que vuelves a esucharlas. Se ha convertido en uno de mis vinilos más importantes.
Por supuesto lo llevaba en el iPod cuando volví a Galway este año, aunque la tienda y el anciano ya no estaban…
- The Sun God - Hi Tek Feat. Common
- Round & Round - Hi Tek Feat. Jonell
Posted: December 27th, 2007 under Hip Hop, Personales, rincones del mundo.
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Como las mejores visitas, lo que iba a ser una semana se ha convertido en dos. Después de ir en tren hasta el sureste de la península, me recorrí 600 km inesperados hacia el norte desde Madrid. Unos días más que necesarios para pensar, escribir otras cosas, volver a ver caras amigas que hacía mucho que no veía y para conocer caras nuevas, como la de Silvia y Juan (esas cañitas que te lo ponen ahí). Así que nada, sin ánimo de aburriros más con lo personal, simplemente deciros que ya volvemos con los textos pixelados y con nuevos dibujos, si Silvia nos los concede (guiño, guiño).
Plomo en el pecho, calor, tiempo que pasa despacio, presión en el aire, hermeticidad constante entre los pulmones y el techo. Aire mil veces respirado, vapor condensado, sudor amargo, calor del espacio. Sombra que alumbra, fuego en los muebles, agua que hierve, cocción inminente. Rojo sangre, morado en carne, tensión en auge, laberintos en tándem.