Un rayo de sol…
Dejas de pensar en lo que estabas pensando y empiezas a pensar en otra cosa. Estas en pijama, recién levantado. Tienes sueño pero no tienes ganas de dormir. Tienes hambre pero no sabes de qué. Quieres ducharte sin mojarte y sin que haga frío después. Quieres hablar con alguien y que todos te dejen en paz.
De nuevo dejas de pensar y simplemente miras por la ventana. Ves cosas, pero no miras nada en concreto. Estás de pie desde hace un minuto, y ya echas de menos estar tumbado.
Ahora cuando entra la batería recuerdas que has conseguido arrastrarte hasta el ordenador para que suene la instrumental de Vibraciones, pero en unos segundos lo olvidas.
Ves un canal. Ves el sol, que hace mucho que no veías. Árboles, tejados, pájaros, gaviotas, cuervos… Y a lo lejos unas montañas, ni muy altas ni muy bajas. Te duelen los ojos. Ese niño ha cruzado sin mirar y un coche frena, toca el clacson, pero con desgana. Le molesta que el niño haya conseguido cruzar, más que el hecho de cruzar en sí.
Piensas en escribir. Pero no lo piensas mucho. Suena la alarma del móvil. De nuevo te adelantaste. Te dije que no nos pusiéramos metas. Miras de nuevo a las sábanas. La echas de menos.
Queda chocolate en la mesa. Piensas en coger un poco, pero en realidad sólo quieres leche fría. Después ya veremos. No nos pongamos metas.
Tienes muchas cosas que hacer. Muchos correos que leer. Tantos otros que enviar. Poco que decir. Ahí está de nuevo esa batería. Tiene ritmillo la jodía…
Oyes ruido en el salón. Tus compañeros de piso deben de estar limpiando lo de ayer. Te acuerdas en parte.
Miras de nuevo por la ventana… ya duele menos. La música se acaba. Ya empezará otra.
Buenos días Dublín…
Posted: March 7th, 2007 under Personales.
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