por Gustavo Bravo

 

March 2007
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Archive for March 10th, 2007

Acabo la semana en el norte

Si existe un segundo mundo entre el primero y el tercero ese es el oeste de Belfast. El barrio en el que aún hoy en día se sigue construyendo un muro entre un lado “católico” y otro “protestante”, donde la única diferencia apreciable son las banderas que ondean en las decenas de esculturas y rincones que rememoran los caídos, o más bien sus nombres. Y a que lado del muro te quedes una vez se cierre por las noches.

Alambre de espino, basura, hierros… El verde de la hierba y las pinturas políticas que exhiben algunas casas son lo único que brilla en la zona. Menos cuando llueve, ya que la hierba se mezcla con el barro. Entonces casi nada brilla, y eso es muy a menudo.

En la entrada de las calles se ven barricadas oxidadas en desuso, que no queda muy claro si siguen ahí porque hay otras gestiones urbanísticas prioritarias o para que nadie olvide lo que ha pasado en esas calles.

Aunque el muro de 6 metros de hormigón y metal verde no dejan que desvíes mucho la cabeza del tema. Al menos a mí, no sé para los que viven allí, y desde luego no pienso preguntarlo. Si desde tu casa no se ve, seguro que ves alguna pintada o mural que te lo recuerda. Todas ellas sobre gente armada, revolucionarios, o eslóganes políticos a favor o en contra de algo… Y listas de nombres. Miles de nombres por todas partes. Casi les oyes hablar.

Tu paseas y los habitantes te miran a los ojos, con descaro, algo que no hace más familiar ni acogedor al lugar, vendido al turismo como algo histórico de obligada visita, forzando a sus “dueños” a vivir entre cámaras de fotos y miradas. Y tú eres uno más al que mirar a los ojos.

Entras un Pub a pedirte una pinta y es más o menos lo mismo. El ruido que había desde dentro antes de entrar ha terminado justo en el momento en el que abres la puerta, y todos y cada uno de ellos te miran. Todos. Unos lo hacen durante más tiempo y algunos lo hacen hasta que te sientas. No eres de ahí, ellos lo saben y tú nunca lo olvidas.