Amanece, que no es poco

Te despiertas. Un paso importante. Se supone que duermes para descansar pero curiosamente estás mucho peor después de haber dormido que cuando te metiste en la cama… Date tiempo, y quizá una ducha.
Enciendes el ordenador, que también parece más lento que cuando lo apagaste. Dicen que los ordenadores se parecen a sus dueños. El mío tiene algo de polvo…
Miras el correo sin mucho interés de que caiga algo y actualizas los feeds de los blogs que lees, algunos por cariño, otros por verdadero interés, y otros quién sabe por qué…
“Living is beautiful, ¿o me lo parece a mí?”
Enciendes el equipo y pinchas un vinilo de instrumentales casi optimistas. Inyectas insulina en el estéreo, que no lleva bien lo del azúcar…
La ducha te llama y le dices que ya vas. No te oye. Le gritas que ya vas. Que no tardes dice.
Los dolores musculares serán de no hacer ejercicio, pero estás cansado de que te duelan más por hacerlo o de romperte algo, así que parece que no hay salida a la vista. Asume que eres doloroso, o susceptible de dolerte, o propenso a estar dolorido.
Las manos te duelen todavía del ensayo del viernes. Ya sabes lo que siente el charles. Tengo los dedos percutidos.
Bendita aspirina del bendito domingo…
Posted: November 4th, 2007 under Personales.
Comments: none












