Música con tu cuerpo
Gaudí dijo una vez que la originalidad consiste en regresar al origen. El origen de la música podría remontarse al del ser humano, cuando solo eran voces y ritmos. En África empezó todo, y mucho de eso ha llegado hoy miles y miles de años después, y eso inspira mucho respeto…
Durante la época colonial estadounidense, los patrones prohibieron los instrumentos rítmicos a los esclavos, por miedo a que pudieran desarrollar códigos secretos con los que poder comunicarse. Éstos, en su mayoría algodoneros procedentes de África, se las idearon para poder evadirse con la música volviendo a los orígenes, donde únicamente se contaba con el cuerpo y la voz.
El Hambone es una técnica rítmica muy desarrollada desde entonces, que consiste en utilizar tus brazos muertos a modo de baquetas sobre muslos y pecho, que ofrecen sonidos agudos y graves respectivamente, según se relajen o tensen los brazos.
La técnica no se popularizó demasiado durante el siglo XX, dado que eran los negros los que lo hacían (e imitarles quedaba feo), y con el paso del tiempo ha quedado reducida a interpretaciones marginales vinculadas a actuaciones circenses y ridículas.
Lo cierto es que el Hambone en sí no es muy espectacular de ver, pero sí que se siente algo especial al practicarlo en grupo, dada la gran concentración y energía que requiere y la relación entre mente y cuerpo que se debe conseguir para poder hacerlo, porque no es fácil en absoluto (intentadlo si queréis).
Más tarde al parecer ha sido aplicado a danzas y música folk norteamericana… blues, swing… Incluso existen entrenamientos militares en África que consisten básicamente en esto, y que sirven para poder controlar mejor tu cuerpo.
Antes de poder hacer nada con un instrumento es crucial poder manejarte a ti mismo, comprender tu cuerpo, educarlo y sobre todo conectar tu mente con él, o al menos así lo cree mi profesor…
Canalizar la energía de la manera adecuada supone la diferencia entre conectar con la energía de otras personas en directo o no transmitir ningún feeling en absoluto.
Aquí tenéis un ejemplo interesante, pese a ser casero.
Yo que siempre ando haciendo ritmitos con todo lo que encuentro… He encontrado mi cuerpo.
Posted: January 9th, 2008 under Cajón desastre.
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