El racismo aceptado
Las noticias relativas a Barack Obama, uno de los candidatos demócratas a la Casa Blanca, está causando estragos en los medios, que dejan al desnudo su doble moral y su incapacidad de consenso a la hora de ponerle una etiqueta. Pues no saben muy bien si llamarle “negro”, “afro americano” o “de color”.
Todo el mundo opina, pero lo que para unos es la opción correcta no lo es para otros… Muchos engañados creen que el eufemismo “afro americano” les salva la papeleta de decidirse entre las otras dos, que causan más problemas, aunque poner más de cuatro veces la misma palabra en un texto es forzar la máquina, y en algún momento necesitarás cambiar si es que quieres conseguir un poco de ritmo en tus líneas.
Ayer escuché la gota que colmaba el vaso. Mi profesora de periodismo político, de origen inglés, fue a mencionar al candidato y dijo algo así como:
Profesora: “Barack Obama. ¿Sabéis quien es no? Puede que sea el primer presidente… de co… afro americano…”
Un compañero: “Afro americano es un eufemismo”
P: Si bueno, pero es buena persona.
(sin comentarios)
En serio, ¿tan difícil resulta? ¿yo que soy? ¿Blanco? Pues Obama es negro. Y ya está. No es “de color” ni “afro americano”. ¿Por qué nos cuesta tanto?
He llegado a leer cosas como esta: “Para muchos analistas, se trata de la reencarnación en color del ex-presidente John Fitzgerald Kennedy“.
Pero qué pasa, ¿que Kennedy era en blanco y negro? Eso eran las televisiones por el amor de Dios…
Llevamos años evitando estos términos, llamando a los inmigrantes por sus gentilicios… que si nigerianos… que si marroquíes… que si subsaharianos…
Pero Obama es estadounidense… Qué putada, con eso no dices que es negro, o de color…
Bueno, no pasa nada. Digamos que es afro americano, que es como un estadounidense, pero en color.
Posted: January 30th, 2008 under Artículos.
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