Buscando en el baúl de los mensajes
Exámenes terminados, y ahora a la espera de que me confirmen en las calificaciones lo que creo que es la una realidad: que por fin soy periodista licenciado. Parece increíble, y la sensación es estupenda. No pienso volver a estudiar nada en mucho tiempo. El sistema universitario de este país es un cúmulo de despropósitos y desengaños que además duran una eternidad.
El domingo por la noche, mientras cenaba entre estudio y estudio, me dio por revisar los mensajes del móvil, que van cayendo en un pozo de memoría cada vez más grande, de 64 megas ya… Y es que cuanta más memoria… al final más mierda que nunca borras.
Una vez conocí a un tipo que se apuntaba todos los sms que le llegaban en un cuaderno. Fue hace años, cuando te cabían unos 20 y no más. No creo que lo siga haciendo ya. Igual con algunos mensajes yo debería haber hecho lo mismo. Estoy seguro de que he perdido muchos que ahora me gustaría releer, pero que por fallos, roturas, pérdidas o cambios de aparato, han desaparecido en un limbo sms al que no puedo llegar ni con la memoria real, la mía.
Escarbando entre mensajes de llamadas perdidas, publicidad de Movistar y mensajes funcionales del tipo “llego tarde” o “¿quedamos hoy?”, he encontrado algunos viejunos que me resisto a borrar quién sabe por qué.
Pensé en compartir algunos por aquí, sin desvelar la identidad del remitente claro, para mantener composturas. Pero luego cambié de idea, no creo que se comprendan y para mostrar sólo los graciosos prefiero no poner nada. Permanecerán tatuados en mi tarjeta SIM, sin que nadie los vea, hasta que algún día por lo que sea se pierdan.
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Esto es lo que sonaba mientras me alejaba de lo que fuera mi último examen…
Posted: June 23rd, 2008 under Textos personales.
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