
He preferido sopesar las sensaciones antes de manifestarlas. Uno de los pocos culpables de que siga asomándome a esa ventana que llaman hip hop español era el productor y Dj de Sólo los solo, Griffi, que este año ha producido el tercer disco de La Mala Rodríguez Malamarismo y ha editado un disco recopilatorio con varios emecés del país con el sobrenombre de Chacho Brodas. Ya pudimos oír el debút de este alterego en el disco de Shotta La selva, en el que le dejaba caer un beat más o menos diferente en estilo, con una intención a priori de no desvelar esa segunda personalidad. Supongo que era difícil mantener ese secreto a voces mucho tiempo, dado su estilo tan personal. Más tarde oiríamos el segundo beat en las manos de Aqeel, en un interludio del anterior disco de Sólo los solo Todo el mundo lo sabe, en el que el americano intenta dibujar el esbozo de lo que sería la intención de caricatura que posteriormente anunciarían como oficial, la de un “quinquifunky” venido a más.
Primero se editó el trabajo de María a la par que se presentaba el single “Nanai” y el videoclip del mismo, aunque la noticia de que Griffi estaba detrás de la música de este trabajo tardó en saberse, ignoro la razón. El álbum sale a la calle y no deja indiferente a nadie. Hechas las comparativas con sus trabajos anteriores, los devotos del primero (Lujo ibérico) no verían satisfechos sus deseos de que la gaditana crecida en Sevilla pudiera retomar esos incios con un sonido más Hip Hop después de editar un maxi single anterior al álbum que predecía algo encaminado en ese sentido. Agua.
Así, los partidarios del segundo largo (los que menos) tampoco quedarían muy contentos si buscaban una secuela del sonido flamenco mezclado con cajas y bombos y algún que otro quejío desafinado. De nuevo, agua.
Mala tenía otros planes por lo visto. Tras decidirse por recibir clases de canto y plantarse en el chalet de Strickly Jabugo para que el Hábil y suave le brindase sus mejores ritmos, llega a las tiendas el tercer trabajo con las polémicas colaboraciones de Raimundo Amador, Tego Calderón y Julieta Venegas. Tocado y hundido.
Griffi por su parte no disimula haberle entregado instrumentales más viejas que otras. En el disco podemos ver producciones que nos suenan más a lo que hacía antes y otras que suenan más a lo que hace ahora. En cualquier caso el estudio del ritmo que presenta da mil vueltas a cualquiera que hayamos podido oír antes. Y es que si pensábamos que la instrumental de reggaeton que se marca en el tema de Juan Sólo con Mucho Muchacho de Todo el mundo lo sabe era lo más arriesgado que podía hacer este hombre es porque no nos habíamos planteado poner a la mala encima. Ella, mucho más cómoda que en sus anteriores trabajos, nos deleita con una manera de interpretar el sonido encima de esa locura de cajas y bombos que Griffi le plantea. Los dos en su salsa, y nosotros a por pan.
Malamarismo tiene muy buenos momentos como “Toca toca”, “Caida Libre”, “Volveré”, “Menos tú” o “Memorias del Futuro”. Sin duda un gran trabajo y una puerta que le abre un futuro muy interesante a María si sigue por ese camino, ya sea de la mano de Griffi o de otro productor. (¿Quién sabe ya?).
La labor de Griffi con la Mala es muy interesante, pero se nota que no ha realizado la producción creativa tanto como en los trabajos de Tremendo y Sólo los solo, sino más bien se limita a poner instrumentales al servicio de la Mala. Eso, y el que las instrumentales se gestaron en momentos muy distintos, hacen que el álbum a mi parecer no se cierre tanto sobre sí mismo como a uno le gustaría. Tiene momentos flojos, pero en absoluto tan flojos como los que pudo haber en los anteriores trabajos.
Cambiando de tercio retomo a los antes mencionados Chacho Brodas para desgajar un poco las impresiones sobre el “recién nacido”. El Hábil y suave deja de lado lo suave y, sintiéndolo mucho también lo hábil, en el disco más desigual y el más aburrido de todos lo que ha hecho. El nivel de la producción está en su línea. Este maestro del Midi sabe lo que hace y lo demuestra trabajo tras trabajo, pero no siempre va a dar en la diana. Hacen falta unas vacaciones bien merecidas, o un descanso para los oyentes.
Este disco sale mal, después del desafortunado recopilatorio de Quiroga con sus más y sus menos, Del Palo edita un disco casi idéntico salvando las distancias para hacernos creer que podemos comernos cualquier rapeo sobre cualquier beat de Griffi cuando no hay nada más lejos de la realidad. Destacables los momentos de Tremendo, a muy buen nivel. Aunque en general, se echa de menos esa caricatura que se nos planteaba previamente en los emecés que se plantan sobre esos ritmos. Todos vienen a hacer lo mismo una y otra vez. Esto pasa hasta el las mejores casas, pero no esperaba que pasara aquí… El disco está a años luz de lo que se hace en este país, pero también se queda bastante lejos de lo que este sello nos tiene (mal, quizá) acostumbrados. Se esperaba mejor de este trabajo. Aprobado raspado.
Por cierto, ¿Alguien ha visto a Juan Sólo?
Posted: July 17th, 2007 under Cajón desastre.
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