hhzpain.net  |  difundiendo hip hop  ....
   

 

Hola JAVI,

La verdad es que te han mitificado tanto (hasta distorsionar una parte de lo que eres ¿verdad?) que no sé muy bien el tono que debo emplear contigo. Al ser la cultura hip hop un fenómeno donde los adolescentes son mayoría no creo que te sorprenda que identifiquen el superego con tu vida, que se sientan traicionados muchas veces cuando lo único que haces es evolucionar, y que busquen en tu rap la mejor manera de sentirse parte de un mundo en el que tú les muestras los misterios sin solución que duermen en las calles.

Yo aprecio mucho tus temas: Pienso que ofrecerle al público una declamación como la de Javat en el último de R de Rumba, con diferentes niveles de interpretación, con riqueza de estilo y lenguaje, con un flow tan brillante que no necesita para respirar ni estribillos ni melodías frescas y con ese mensaje envuelto en vacío, riesgo y dolor capaz de meternos por vena todas las heridas de la noche. El tema que te marcaste con Kami, ¿Quieres?, me pareció una auténtica superación en el egotryp porque buscas la profundidad psicologógica de una mujer atada por el capricho y el deseo material y la enfrentas a un espejo cruel pero cierto: No estás burlándote utilizando sólo la perspectiva del mc, sino que intentas comprender a la persona que describes para acosarla después con una verdadera cascada de buen hardore.

Como comprenderás, no te escribo únicamente para decirte que el mercado del rap quiere muchos hijos tuyos. No me parece positivo que alguien como tú, con una formación y un largo placer en el mundo de la música negra, utilice ritmos duros independientemente de lo que quiera transmitirnos. Caben muchas opciones para que todo lo que suene a tu alrededor sea de la misma calidad que tu manera de cantarlo y sigo sin comprender por qué, con lo que tú adoras los arreglos del blues, no echas mano de un buen piano, un buen bajo o unos coros que empujen tu voz hasta el infinito de nuestros corazones. Sabes que cabalgarías como nadie sobre una base orgánica, que es lo mismo que decir cómplice. Deja que los ritmos les hagan el amor a tus palabras y mira cómo se revuelcan por el aire.

Te he visto unas cuantas veces en menos de un año (en la Casa de Campo de Madrid, en Zaragoza, en Bilbao) y he sacado algunas conclusiones. Has evolucionado de un modo diferente al de Lyriko y Hate, no te atreves con temas sensibles y tiernos aunque a veces el cuerpo te lo pida, exiges unas melodías con más efectos y matices que antes, te da miedo estar dedicando todos tus esfuerzos sólo a perfeccionar la técnica de Genios ( 1999) y que el pozo acabe secándose. Se podría decir que eres un rehén del hardcore, de la imagen de tipo duro y sin contemplaciones que te dio el éxito hasta convertirte para el público en un b-boy “al que no le pega” hablar del modo en el que todos nos enamoramos. Ahora mismo, me vienen a la cabeza los silbidos de la gente, cuando te pusiste a narrar en solitario un tema en el que le decías a una chica que “el color tristeza en tu corazon es un color muy feo”: Una gran parte de los raperos que se encontraban aquel día en la Casa de Campo dieron su veredicto de silencio y yo nunca volví a escuchártelo. Quiero que sepas algo… a muchos nos maravillaste.

Me despido, ya sabes que las cartas más importantes de nuestras vidas son las que nunca terminamos de leer. Espero que hayas terminado de leer todas las entrelíneas de este escrito y que algunas de ellas te ayuden a pensar que Javi Ibarra es mucho más que Kase.o, que puedes ponerles a tus palabras un guante de seda o una chupa de cuero, porque deseamos de corazón seguir escuchando lo que nos dices siempre que fluya desde lo más profundo de ti.

Opina en el foro

www.hhzpain.net (c) todos los derechos reservados