LA CIUDAD: EL INFIERNO PROMETIDOPor : ENRIQUE JAVIER H. LA CIUDAD: EL INFIERNO PROMETIDO
¿cómo huelen los semáforos?, ¿cómo suenan las farolas?
¿cómo saben las calles?, ¿cómo masticar las horas?
esa jungla de cemento, con personas invisibles
esas almas encerradas, en esas vidas imbebibles
ese peligro constante, esas mentes ignorantes
que confían en otras mentes, que patrullan esas calles
camino desorientado, por un asfalto de fuego
cruzándome con esa gente, en una relación de hielo
pero, de que me quejo, si en el fondo es lo que quiero
odio ser observado, y maldigo lo que veo
sentir repugnancia al tocar, lo tocado por mil personas
y es que maldigo el bullicio, como maldigo las horas
solo sentado en un parque, creando versos a solas
inspirado en los balcones, chimeneas y farolas
una infinita basura, rodea, papeleras vacías
y ese gran reloj del tráfico, marca las horas del día
la metrópoli se mueve, y el hoy es como el ayer
¡he imagínate el mañana!, ¿será como antesdeayer?
atardece en la ciudad, y el sol empieza a bajar
ocultado en esa nube, de humo artificial
esa gente corre y corre, pensando en finalizar
otro día sano y salvo, tranquilamente en su hogar
otra sale a su esquina, a vivir su realidad
y otro entre contenedores, ya se va a refugiar
su lecho son los cartones, su barrio la oscuridad
sus sueños son pesadillas, su amiga la soledad.
El sol ya desaparece, deja oscura la ciudad
no busques el horizonte, aquí no le encontraras
solo aquel gran edificio, se puede considerar
un falso y feo horizonte, para ti y algunos mas
donde miles de personas, viven sin gesticular
una palabra con otra, al cruzarse en el portal
hay ciudad, como te odio, y sin ti no puedo estar
cuantas veces te maldije, y de ti no puedo escapar
no nos une el cariño, mucho menos el amor
nos une la supervivencia, que necesitamos los dos
tu me quitas, yo te quito, tu me das, yo te doy
no es amor de convivencia, es odio por saber quien soy
Cae la noche en la ciudad, todo cambia en un instante
quedase aun lado el día, por esta noche mutante
ese señor refinado, abogado o banquero
convirtiéndose en cocainómano, alcohólico y putero
y los vampiros urbanos, entre sombras por el día
anchos trafican veneno, refugiados en la noche fría
aquellos que patrullan, por el día, al servicio de la ley
la noche convirtió en villanos, la placa les hizo rey
en olvidados rincones, como en blancas las fachadas
los artistas de la calle, comienzan sus pinceladas
con motivos coloridos, trazos negros, platas, oros
y entre trazo y trazo, con un movimiento de brazo
el montana hace los coros
y es que, hay que ver, esta maldita ciudad
escondes tanto realismo, y desprendes tanta falsedad
se desgasta la ciudad, como se desgasta el mito
que años atrás poetas, dejaron en sus escritos
yo no se si soy poeta, o soy algo parecido
solo se que por el verso, brindé ratos infinitos
sin embargo, no hagáis caso, odio tanto la ciudad
odio el barrio, odio el pueblo, odio tanto navegar
¡leedlo¡, esto es para mi ciudad, traducida a poesía
amo la rima y el verso, y el que quiera que se ría.
¡ Ciudad, eres tan inverosímil!
y yo amo tus defectos, como odio tus virtudes
pero me afectan tus carencias, centro de mis inquietudes
es un homenaje a este infierno, ciudad de hormigón y acero
de luces y sombras, de cuerpos y almas, de esquinas y rascacielos
de rostros desiguales, de orígenes distintos
de destinos fatales, de animales salvajes que se guían por instintos
el instinto de la calle, todo vale, aunque funcione o falle
podrías llegar a ser hermosa, sin fijarse en los detalles.
ENRIQUE J. HERRERO "eNRY" |