arrecifes de cementoPor : Rubén M. ARRECIFES DE CEMENTO
Vivo en un mar de arrecifes de cemento,
oigo cantos de sirenas arrastrados por el viento.
Intento ignorarlos, no seguir la corriente,
empuño los remos mientras aprieto los dientes.
Melodías bellas que me atraen hacia la muerte,
podéis seguir cantando porque hoy me siento fuerte.
Sigo despierto y no pierdo el Norte.
Mi espíritu y el viento gobiernan el bote
al que cuido agradecido por mantenerme a flote.
Preciosas sirenas no me hacen mella,
no seré otro marinero que se estrella
y encuentra un destino que no merece;
marioneta en las rocas, pasto de los peces.
Tras esos cantos se esconde un tormento.
Muchos fueron engañados a su encuentro,
los siguieron a ciegas queriendo ser felices,
ahora son muñecos en las manos de arrecifes,
y olas que juegan,... a moverlos.
Maderas rotas les sirven de recuerdo.
Las veo a veces flotando a la deriva,
prueba de otro marinero que perdió la vida.
Yo ignore los cantos, las melodías bellas,
mire al cielo, contemple las estrellas,
busque en mi interior y encontré fuerzas,
suficientes, para alejarme de ellas.
Así continuo, por mares profundos,
sin que espejismos e ilusiones cambien mi rumbo,
en este viaje entre arrecifes de cemento,
veo las sirenas recortadas contra el cielo
y oigo sus cantos que me atraen hacia la muerte;
Podéis seguir cantando porque hoy... me siento fuerte.
Rubén Martín de Lucas |