Hace 20 años unos chicos del barrio de
Las Cruces de Bogotá, aprendían pasos de break dance
casi sin darse cuenta de que su vida en los próximos años
iba a girar entorno a la cultura hip hop. Ahora esos jóvenes
forman La Etnnia, el grupo más importante del emergente hip
hop underground latinoamericano según publicaciones americanas
como Newsweek y The New York Times. Cuatro discos y uno a punto
de salir a la venta a sus espaldas lo confirman. Incluso han sido
nombrados Mensajeros de la Verdad por la organización de
las Naciones Unidas Habitat.
LA ETNNIA
En el año 1984 unos chicos colombianos fascinados
por las películas que llegaban desde los Estados Unidos,
pretendían imitar aquel baile acrobático que veían.
El break dance era para ellos un juego para escapar de la realidad
de sus barrios. Comenzando a bailar break, copiando los movimientos
que veían en aquellas peliculas, aunque también “creamos
un estilo propio”. Y sin casi saberlo se integraron
en la cultura hip hop. Lo que ellos veían en los barrios
neoyorkinos como Brooklyn, les resultaba familiar, la pobreza y
la violencia también asolaban su barrio. “Era
un entorno similar donde se desarrollaban los hechos”.
Tras un tiempo en el bboying, se acercaron a otro
elemento del hip hop: el rap. “Empezamos a narrar
algunas cosas de nuestro entorno en papeles”, para
después cantarlas sobre bases de grupos americanos que sus
amigos les enviaban desde Estados Unidos. El siguiente paso era
conseguir producirse sus propios beats, y se pusieron en ello comprando
“aparatos sintetizadores para hacer bases, y así
creamos nuestras propias maquetas”.
Cuando ya consiguieron crear un concepto propio
de su música, se atrevieron a dar el siguiente paso: editar
un disco. Y lo lograron en 1995 de manera independiente con su propio
sello Etnnia Records –que más tarde pasaría
a llamarse 5-27 Records-, el disco se llamó El Ataque
del Metano. Todas las copias del álbum las hicieron
en cassettes, “fuimos casa por casa vendiéndolos,
y vendimos así como 8000 cassettes”. El problema
vino después, las emisores de radio les pedían CD´s
para poder promocionarlo, así que no se lo pensaron dos veces
y editaron también el disco en CD. El primer disco de hip
hop de Colombia en CD. Además fue doble la satisfación,
el single ‘Manicomio 5-27’ fue número
uno en todas las emisoras de Colombia, en todas las ciudades, ya
fuese Calí o Medellín.
En 1997 editaron Malicia Indigena,
su segundo disco, que se centra en los problemas de la delincuencia
en el barrio, e intenta profundizar en sus motivos y consecuencias.
Todo ésto queda reflejado muy bien en canciones como ‘Expreso
mortuario’, donde nos relata la situación que
se vive en un ajuste de cuentas, ‘Cargado de Ilusiones’,
una historia de un colombiano al que le obligan a llevar droga a
otro país, o ‘Sombra Criminal’, reflexiones
sobre lo que gira en torno a las causas de la delincuencia. En 1999
volvieron de nuevo al mercado con Criminología,
álbum que sigue la misma línea que su anterior álbum,
hablan de la violencia de los barrios en 'Crimen y Castigo'
o del problema de la droga en ‘Ley vs. Hampa’.
El disco lo masterizaron en Los Ángeles, en el estudio Oasis
masterizado por Tom Baker y Jason Robert, consiguiendo así
el sonido que habían buscado. Ese año, y gracias a
la buena acogida internacional del disco, pudieron cruzar el Atlántico
y estar de gira por Europa, toda una experiencia que les hizo ver
las diferentes situaciones sociales. Su cuarto álbum tiene
por título Stress, Dolor y Adrenalina y
salió en el 2001, masterizado esta vez en Hollywood por Marc
Reagan para Precision Mastering. El LP cuenta con colaboraciones
de Rocca y P.N.O. de Tres Coronas, y Plazko. Con este álbum
La Etnnia globaliza sus líricas, y habla a una escala más
universal como en ‘Saga Latina’, además
de otras canciones donde se recoge un mensaje lleno de esperanza,
como ‘Realismo’. Vuelven a escribir otra vez
sus letras en la historia del hip hop colombiano al ser el primer
grupo que edita su disco en doble vinilo.
Ahora sacarán su quinto álbum, con
colaboraciones de “Domingo Padilla, un productor de
Nueva York, Full Nelson, Tres Coronas, hay un buen equipo latino
bien equilibrado....”. Este nuevo disco se pondrá
a la venta en octubre de 2004, en muchos países de América
Latina, e incluso están negociando para sacar este esperado
álbum en España.
LA VOZ DEL BARRIO
Algo que siempre ha caracterizado a La Etnnia han
sido sus líricas, o como ellos llaman, sus crónicas
urbanas. “Hablamos de las problemáticas
que pasan en las calles de Latinoamérica, porque no sólo
pasan en Colombia, en la mayoría de países a los que
estamos ahí pegados, pasa lo mismo, y tienen la misma problemática.
Cantamos hablando de los problemas de nuestro barrio, después
nos dimos cuenta que los problemas de nuestro barrio, eran los mismo
que pueden tener Quito o cualquier otra ciudad, y es muy similar
lo que nos pasa, algo que no puede pasar en Europa. En Latinoamérica
se genera mucha pobreza, que genera mucha delincuencia, y hay muchas
vainas entonces. Es crónica urbana, nosotros
somos el lenguaje de Latinoamérica”.
Si es cierto que la realidad en los barrios latinoamericanos
es parecida, cualquier ghetto de Lima, Quito, Bogotá o Rio
tiene los mismo problemas, la realidad es que en Colombia existe
un problema mayor, y no es otro que la cruzada entre los paramilitares,
las FARC y el Gobierno, que durá ya años. Se sienten
incómodos hablando del tema, y prefieren no opinar, reconocen
que a veces es un tema que han tocado pero muy por encima, pero
se sienten mejor hablando de los barrios, “nosotros
hemos enfocado nuestras liricas a los barrios, la ciudad es lo que
nosotros manejamos”.
Por todo ello, recibieron en el mes de septiembre
un galardón de Naciones Unidas en el Fórum de Barcelona
2004, Anna Tibaijuka (ejecutiva de UN-Habitat de Naciones Unidas),
Olivio Dutra (ministro de Ciudades de Brasil) y Joan Clos (alcalde
de Barcelona) fueron los encargados de dar al grupo de Bogotá
el premio ‘Mensajeros de la Verdad’, que también
recibieron Carlinhos Brown, Bebo Valdés y Fernando Trueba.
Un premio a quienes han contribuido a reducir la pobreza, el
sida, a promover la igualdad y la educación, y mejorar las
condiciones de vida en los barrios y centros urbanos desfavorecidos.
En la entrega del premio se lo dedicaron a “todos
los ghettos de Colombia y Latinoamérica”.
ESCENA COLOMBIANA
El hip hop en Colmbia ha crecido mucho, aunque
todavía creen que “queda mucha guerra que dar”,
y nos advierten que los Bboys colombianos tienen ganas de hacer
cosas grandes. Y no es para menos, en Colombia se celebra todos
los años el Festival de hip hop más grande de Sudamérica,
y el segundo de Latinoamérica –detrás del festival
cubano-, Hip Hop Al Parque, que según ellos
ha servido para que muchos grupos colombianos hicieran contactos
con otros artistas de fuera.
El gran incoveniente de Colombia, como el de todo
país en vías de desarrollo, es la falta de material
y de recursos. “Todo es muy caro, no todo el mundo
tiene sus tornamesas, sus botes...”. Aunque hay muchas
ganas, faltan los medios, nos dicen, aunque habrá que estar
con los ojos bien abuertos a lo que ocurre en su país, “hay
mucho talento e ideas”.
Internándonos en el mundo discográfico
de Colombia, ellos son muy pesimistas, porque por un lado la piratería
está muy extendida en su país y por otro hay mucha
pobreza. “El poder adquisitivo de una persona es 100
dólares o 120 dólares mensuales, entonces si se compra
un disco se gasta el 10% de su sueldo. Más de una mutlinacional
ha salido de nuestro país por este problema”.
Con este panorama vivir de los discos es realmente complicado, los
artistas tan solo ganan plata por los shows. Aunque si
ellos han conseguido poder vivir de la música, también
es gracias a su sello 27-5 Records, con el que han podido distribuir
su música fuera de Colombia, a países como Perú,
Bolivia, Ecuador, o incluso Nueva York, ciudad en la que vendieron
6000 copias, que “teniendo en cuenta las cantidades
que manejamos nosotros es bastante”.
Con su sello han editado discos de hip hop en español
como el del productor neoyorkino Domingo, Tres Coronas, con los
que mantienen una gran relación –fueron ellos quienes
les involucraron en el hip hop colombiano- o el Rap Latino, proyecto
que “funcionó muy bien” en Colombia,
dando a conocer a grupos a los que antes no se había oido
nada. “Fue una gran idea la de Es Tao Chun Go”,
nos afirman. Y esto no es todo, editaron también el disco
de los productores Ghetto Pros, en el que partcipaban emcees en
lengua inglesa como Brand Nubian, Kool G Rap, B-Real, Terror Squad,
Beatnuts, Tha Liks, Nate Dogg o Dead Prez. Ahora, como próximos
proyectos, editarán, a parte de su quinto disco, el nuevo
LP de Full Nelson, y la segunda parte de Rap Latino.
¿No les interesaría una distribución
con una multinacional? La respuesta es no, prefieren el ambiente
de los sellos independientes. Prefieren mover su producto a través
de las diferentes distribuidoras de los países sudamericanos.
“El problema de las multinacionales es que no saben
como se trabaja este género, hay algunas que han metido la
cabeza pero no ha funcionado, han hecho compilados raros, pero no
saben como es la fórmula y han visto que no funciona”.
En Latinoamérica también hay lugar
para el hip hop con carácter, un hip hop que no tiene miedo
a mostrar la realidad y la crudeza del barrio tal y como es. La
Etnnia es un grupo que ha marcado con sus crónicas urbanas
la historia de su país que no sale en los libros, pero que
a la vez da pinceladas que hacen que no perdamos la esperanza en
un futuro mejor.
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