“Azul y rojo, algo amable y al
mismo tiempo intenso...”. Mezcla de colores que,
según ellos, podría definir su música de la
manera más acertada. Son FDA, un grupo chileno que presenta
su nuevo disco Homónimo. Combinación de letras incendiarias
con producciones fuera de lo común... y, por supuesto, de
la ortodoxia.
Fe por un Destino Anunciado, o lo que es lo mismo
FDA, se formó en 1997 con la unión de Olguín
(Novato, Gen) y Enzo Miranda (Sr. Miranda, Koala Kontreras). Son
“un grupo de amigos” que deciden fundir
sus voces en un colectivo de Hip Hop para trasladar a la escena
chilena sus puntos de vista sobre la cultura y el mundo que les
rodea. El significado de FDA, bien puede definir las intenciones
de este grupo, una especie de constitución interna que marca
las pautas a seguir, “es una metáfora ligada
a temas humanos y espirituales, crítica social en introversiones
poéticas”.
El grupo durante ese año empezó a
darse a conocer sin mucha suerte dentro de los circuitos de Hip
Hop chileno, a raíz de alguna demo que no tuvo mayor repercusión
que la circulación entre conocidos. Algo cambia cuando se
incorpora en 1998 Nicolás Carrasco (Fo Ex), quien se encargaría
desde ese momento de marcar su sello a las instrumentales de FDA
y llevar al grupo a un lugar inexplorado en el hip hop latinoamericano.
Ese año el grupo comenzó a despegar sus pies del estudio
y dio un paso hacia delante en los directos, lo que les llevaría
en años posteriores a dar espectáculos en dos templos
como la sala SCD y el Estadio Víctor Jara. El año
1999 se convirtió en uno de los años más productivos
de la banda, floreció su creatividad de manera desmesurada
y fruto de ello nos encontramos con que la mayoría de los
temas que se incluyeron en el debut de la banda fueron creados en
este año. Patricio Navarro (Dus) y Daniel Huerta (Dj Dacel),
emcee y deejay respectivamente, completan la formación con
su entrada en el 2000.
Su primer disco llevó por nombre Subdemo
(2001), y en el que se podía contemplar las futuras miras
del grupo, mensaje social fuerte e instrumentales con indicios experimentales
que van más allá del hip hop que se hacía en
ese momento en el país andino. “Es un disco
pre y post adolescente, teníamos algunas inquietudes que
buscamos plasmar en un disco como ese, se nota que además
teníamos más colaboradores, más amigos participando.
Es un disco de rap más convencional, aunque siempre experimentamos
con sampleos de jazz, bossa e incluso tenía algo de soul.
Algunos dijeron que era para oídos refinados, pero con el
tiempo el público general lo ha respetado y aceptado como
un muy buen debut. Con la prensa especializada tampoco le fue mal”.
El disco tuvo tal éxito, que, incluso, llegaron a traspasar
los Andes para presentar su disco en Buenos Aires (Argentina), del
que se trajeron buenos recuerdos y muchos contactos. Uno de ellos,
y muy significativo, lo tienen con Mustafá Yoda. Ahora los
viajes al país vecino son frecuentes. Koala estuvo invitado
en 2004, y esperan que todos viajen juntos dentro de muy poco tiempo.
Sobre todo les encanta el espíritu de los argentinos, luchando
siempre a contracorriente. “Aunque el rap no es muy
popular allá, hay grandes exponentes. Los argentinos se toman
las cosas muy en serio”.
Los siguientes tres años, el grupo se tomó
un respiro para poder iniciar una diversificación controlada,
y sus miembros comenzaron a dar forma a sus trabajos por separado.
Reunificados para compartir escenario con Violadores del verso o
con Afu-ra, el grupo se marca una fecha para comenzar a trabajar
en su nuevo disco Homónimo que saldrá a la venta a
mediados de 2005. Un disco que sigue con una temática lírica
similar, pero instrumentalmente con unos conceptos mucho más
alejanos y profundos. “Estamos en otra etapa de nuestras
vidas, y eso queda reflejado en el lenguaje y los textos. En lo
musical algunos han dicho que es experimental, mientras que yo sólo
creo que es distinto al anterior disco que era algo más convencional,
de todas formas es rap, la idea es lograr siempre algo distinto
y nuevo”.
Un disco que se muestra más maduro, una
rima muy cuidada e inteligente bajo unos parámetros que se
alejan del rap sin contenido ni forma y tocan aspectos preocupantes
bajo una fuerte carga de reflexión. “Tiene
un análisis más potente, igualmente introspectivo
[como Subdemo], aunque algo más claro y preciso en las temáticas”.
No es un álbum sencillo que puedas saborear a la primera,
se necesita más tiempo para recorrer todos los rincones y
los secretos que guarda dentro. “Este disco es para
la segunda escucha”, nos afirma Freddy Olguin.
Homónimo marca un lugar destacado también
por sus instrumentales. Viven alejados de lo común, quizás
sea otro elemento por el que llamen la atención. Aunque ellos
no se consideran un baluarte de la experimentación, sólo
son “más arriesgados”. Consideran
que simplemente hacen lo que quieren, y adoran la libertad musical
que el Hip Hop les ofrece. Fo Ex encargado de las producciones de
parte del disco “ha sacado a relucir sus influencias
más electrónicas y rockeras”. El sonido
del disco es un resumen de todas las influencias que ha bebido desde
que sacaran su primer disco en 2001, siempre buscando las cosas
“más auténticas”. Cuentan
con la ayuda de un amigo muy especial, el productor del colectivo
Botánica del Jíbaro de Miami, Dj Manuvers, con el
que han consolidado una fuerte relación con motivo de sus
constantes viajes a Chile para ofrecer sus shows y su relación
con Savia Nueva, un grupo del que forman parte con gente como Anita,
Senciyo, Dardo Perfecto y muchos otros. “[Dj Manuvers]
Es una buena persona y un productor hábil, en este disco
sus colaboraciones son muy oportunas”.
Respecto a la escena de su país, la ven
en buen camino pero con pocos medios. Lamentan que ciertos sectores
hayan estereotipado el movimiento y se hayan cerrado sobre si mismos
con una imagen falsa de la cultura. “Lo ideal es que
seamos tolerantes, antes del rap está la vida”.
Creen que todavía hay que cambiar la mentalidad del publicó
chileno porque “no valora el trabajo local”.
Un problema que achacan a la pobreza, “que hace que
la gente no se interese mucho por la cultura”. Dentro
de este movimiento ellos se ven como unos jóvenes con ganas
de cambiar su sociedad, siempre desde la modestia. “Es
nuestra visión de personas, jóvenes chilenos, con
opinión y ganas de ver cambios en el ámbito social,
económico y familiar”. |