“Escribo para mí
mismo”
Tranquilo, como si ya nada le sorprendiera, mira
desde su pequeña burbuja detenidamente a un mundo -su propio
mundo- errático y siniestro, que le sonríe con una
inquietante e irónica sonrisa. Así es la visión
de TONE, quien busca la apacible nocturnidad para describirnos,
de una manera tan aparentemente simple pero con unas formas tan
desordenadas como geniales, pasajes introspectivos de una sociedad
en decadencia.
Entre las típicas viviencias de cualquier
chaval del extrarradio –polígonos industriales, botellones,
trabajos temporales, la televisión o los videojuegos- que
nos presenta TONE, existe una atmósfera embriagadora y
excitante, llena de dobles sentidos, humor ácido y una
absorbente negatividad que dan al trabajo un planteamiento tan
real como sobrecogedor de lo que puede llegar a representar nuestra
sociedad. Una visión única y personal, que llega
a su cúspide en Una pequeña victoria, donde
muestra “la necesidad de no aspirar a nada, de cuando
estás apretado o jodido, de apretar y de no aspirar nada
más de lo que tienes”. Reflejos de lo que
ocurre por la mente de cualquier joven desconfiado de las afueras,
que sobrevive día tras día sabiendo que no hay ningún
futuro para sus sueños. De esos que guardan sus pocas alegrías
en un pequeño bote de pimienta que nunca terminarán
de llenar. “Es mi burbuja aislante, es como estar salvado.
Vale que afuera hay todo un mundo precioso, ¿no? Claro,
y todo eso. Pues vale, os lo regalo, sólo vale para vivir
en un continuo: ‘vale y ahora, cómo coño me
lo hago”. (Aislan-t)
Observador circunstancial, le encanta no perder
detalle de lo que ocurre a su alrededor dentro de esa burbuja
que no va más allá de los 5 metros. “Lo
que veo es lo que me mueve. Lo que pasa es de lo que hablo. Yo
no intento cambiar nada, sólo intento ver el lado poético
de lo que ocurre”. Las líricas son amarradas
con la tranquilidad de la noche, cuando todo el mundo duerme,
para “separar lo que ocurre y poder ver mejor las
cosas”. Frases escritas para sí mismo, que
aletean resignación, locura, desengaño, indiferencia
y amargura al mismo tiempo, y una curiosa forma de rimar, con
la que a veces repite las sílabas de las palabras, simulando
unos scratches. Todo esto es TONE: una manera única de
ver el mundo post-industrializado, de alguien que adora el blues
y el reggae, y siente admiración por grupos como Massive
Attack, The Herbaliser, Antipop Consortium, Cannibal Ox, El-P,
Cormega y Mobb Deep. “He llegado hasta este hoyo, después
de haberme caido en todos los hoyos anteriores. Del césped
al futos secos en agosto, para agenciarse más asunto, hasta
que ponga por aquí más señales: ‘obligatorio
aspirar a algo más que estar agusto’. A vceces, la
felicidad es un trago de cerveza y un eructo”. (Una
pequeña victoria)
La sintonía musical con Dark la eMe es
plena, y este es uno de los grandes puntos de este trabajo. El
trip-hop de Mario, que evoca al dark ambient, se integra totalmente
con la desgarradora realidad de TONE, y alarga, aún más
si cabe, la sombra nocturna de las palabras que nos transmite.
“Tenemos unos gustos muy parecidos, quizás
no coincidamos en grupos específicos, pero sí solemos
tener el mismo concepto de la música, el espíritu,
la sensación, o como lo quieras llamar. Pero sí,
yo tenía ideas para las canciones, y a raíz de eso
él ha ido creando cada canción: la idea y la música,
pero el disco es igual suyo que mío”. Su
encuentro musical coincidió en un concierto en Gijón
que organizó Dark la eMe y al que asistió TONE como
grupo invitado. A partir de entonces, el contacto fue fructificante,
y se hicieron inseparables. Cuando TONE empezó a hacer
conciertos, Dark la eMe iba con él, y comenzó, de
la forma más natural del mundo, este proyecto que ha dado
su primer fruto: Algunos cortes (Boa Music, 2005). “Eso
o pegarle viajes al viejo, estilo Bam Marguera, y luego pretender
tener los huevos enterrados como las tortugas. Una imitación
simétrica desagradable para tapar una realidad horrible
y olvidar que está escondida. El váter siempre encharcado,
aquí toda la banda mirando para arriba. Olvidate de contarle
a nadie lo de que todavía no estás tan cansado como
para dejar de odiar tu vida”. (Asma, pus y grasa industrial)
Es sorprendente que una discográfica tan
grande, en el pequeño mundo del hip hop español,
haya apostado por él. Boa siempre se ha caracterizado por
editar trabajos que aseguraban una venta excelente, pero TONE
no cumple esos parámetros, es música para una minoría
dentro de una minoría. Nos sonríe con picardía,
y nos dice: “Si estás sorprendido, imagínate
nosotros”. Lo cierto es que tener a una gran empresa
detrás te asegura, como mínimo, un más que
aceptable resultado, y el comienzo no puede ser mejor, nos comenta.
“Boa se ha involucrado muchísimo. De momento
se están portando ‘de quitarse el sombrero’.
Se han involucrado mucho, nos han dejado trabajar a nuestro aire
y es de agradecer porque no creo que sea fácil salir en
Boa. Es lo que me gusta hacer y no hay problema, pero también
tiene que vender y es una dificultad. Pero para nosotros también
fue una sorpresa, además fue la primera demo que soltamos”.
Esa pequeña maqueta que dejaron a los responsables de Boa
en la Fiestas de san Isidro, que éstos organizaban en la
Plaza de Colón de Madrid, se convirtió en su mejor
inversión, sin lugar a dudas. “Con cuatro Donuts
en la polla, y un viaje estelar en una burbuja de Mistol, la vida
no tiene sentido si no puedes reventarle la cabeza de un tiro,
en el GTA, a un gordo en bañador”. (Si chapan
el Seven)
Ahora sólo esperan tocar y tocar en los
conciertos, da igual de donde les llamen. Prometen espectáculo.
Dark la eMe estará desarrollando con instrumentos las bases
en directo, utilizarán el final scratch, no habrá
ningún planteamiento previo, tendrán la improvisación
como bandera y TONE no dejará a nadie indiferente por una
curiosa formar de desplegarse en un escenario: “Utilizo
siempre el mismo espacio, da igual que sea un kilómetro
que un metro, siempre será el mismo espacio. Y quien haya
delante, me da igual, como si hay 2 personas o hay 200, se merecen
lo mismo”. Pura transgresión, pese a quien
le pese.