Está en la Rua da Felicidade 65-67. Me cuentan que, antes del 2046, las habitaciones costaban 15HK$ y estaba lleno de putas de Hunan y Sichuan. Pero después de aquel año la tarifa es de 100 (13 dólares). Cuando viaje a Macao, pediré esa habitación. Me tumbaré en la cama y pondré esta canción.
El mago parecía prometer que algo hecho pedazos podía dejarse como nuevo, que lo que había desaparecido podía volver a aparecer, que un puñado de palomas o polvo disperso podía reunirse con una palabra, que una rosa de papel consumida por el fuego podía florecer a partir de un montón de ceniza. Pero todo el mundo sabía que no era más que una ilusión. La verdadera magia de aquel mundo roto estaba en el talento para desaparecer de las cosas que contenía, para perderse de una forma tan completa como si nunca hubieran existido.