| Falsalarma conmocionó a un gran público
entregado que se reunió el primero de octubre en la sala
Divino Aqualung para poder disfrutar de los nuevos temas de su nuevo
y reciente trabajo "Alquimia".
No era un concierto más, sino la grabación de un DVD
que saldrá a la venta en los próximos meses. Por ello
los de Sabadell se esforzaron especialmente (incluso se cambiaron
de ropa!), sabían que les convenía.
El show comenzó por la introducción del disco y a
continuación llegó el "Eclipse" acompañado
por una gran voz femenina que ponía los pelos de punta. La
gente, en su gran mayoría menores, se agolpaba contra el
escenario coreando la canción sampleada de "Los chicos
del coro".
Los temas se sucedían uno tras otro sin apenas interrumpciones
y una gran pantalla desgranaba sutilmente el contenido que cada
tema ofrecían los hermanos. Hubo espacio también para
recordar algunos tracks de su disco anterior como "El Santo"
o el ya himno "El primer paso" y de los maxis que sacaron
en solitario, aunque prefirieron centrarse en exponer las grandes
canciones que componen "Alquimia". Los principales fueron:
"Chitón", "Que bonito al principio",
"Plan B", "Omega" o "Termes", además
de una buena representación de "Bondad o malicia",
perpetrada por el actor protagonista de su videoclip, que saltó
al escenario con las manos ensangrentadas mientras Titó y
El Santo le recomendaban lo que debía o no hacer.
En el apartado de colaboraciones no podían faltar Demo (quien
hizo a su vez de telonero en un concierto no muy logrado) y Sucios
Socios para su "In the car with the homies", el francés
Sako de Chiens de Paille para "El camino recto" (que aprovechó
para cantarse también un tema en solitario y así hacer
descansar al grupo) y para uno de los pepinos de la noche llamado
"Vete a casa" tuvieron el privilegio de poder contar con
los incalificables Toteking y Kase.O, que se unieron a una fiesta
ya de por sí impresionante.
En conclusión, había ganas de que Falsalarma volvieran
a Madrid y lo han hecho a lo grande, rodeados de buena gente y poniendo
un sentimiento que cada vez falta más en el hip-hop nacional.
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