| KANYE WEST + SARA DA PIN UP
12 de marzo de 2006
Sala Razzmatazz 1
Barcelona
Inmerso en una gira mundial que le está
llevando por EE UU, Europa, Oceanía y Japón, Kanye
West, el nuevo Rey Midas del Hip Hop, aterriza en Barcelona, su
única cita en España, para presentar su nuevo disco
Late Registration (Roc-A-Fella, 2005), que en el mes de enero bautizamos
como el mejor disco de 2005 junto con el largo de M.I.A. No es la
primera vez que Kanye pisa tierras catalanas, durante el pasado
Sonar’05 aparecido imprevisiblemente durante la actuación
de De La Soul, donde catapultó un show que acabarían
por rematar ellos mismos, cantando sus más laureados temas
de College Dropout (Roc-A-Fella, 2004). Aquella sorpresa inicial
se inclinó a incredulidad entre los que asistimos al festival.
Quién se iba a imaginar que el último emperador del
hip hop apareciera así, de sopetón. Seguramente nos
pareció una especie de cenit que ni siquiera habíamos
imaginado, en una noche que acabaría mostrándose maravillosa.
Esta vez, el acontecimiento pintaba diferente en la sala Razzmatazz
1. La puesta en escena fue excelente e inusual para un concierto
de hip hop, West se hizo acompañar de coros y una sección
de cuerda que incluía una violines, contrabajos y un arpa,
además de acompañarle su DJ de toda la vida, A-Trak.
Tras todos ellos, se elevaba una enorme pantalla que iba mostrando
imágenes y vídeos en cada una de las canciones que
nos presentaba el de Chicago. Tras una breve introducción
que nos recordaba el título de la gira que presenciábamos,
Touch the sky tour, y la difusión de su nuevo video-clip,
donde se funde, textualmente, con Pamela Anderson, el show dio comienzo.
Kanye demostró una fuerza inusitada mientras nos descubría
uno por uno todos los hits de sus álbumnes College Dropout
(Roc-A-Fella, 2004) y Late Registration (Roc-A-Fella, 2005), mientras
la orquesta se incorporaba a la perfección a las bases se
iban sucediendo, dando una contextualización precisa, melódica
y orgánica de su música. Incluso, pudimos disfrutar
de algunos cortes melómanos que la orquestra destripó
en solitario a mitad del evento, con versiones de famosas canciones
de los ochenta y noventa, como Bittersweet Symphony de The Verve
y muchas otras. Todo un homenaje a la música intergeneracional
en una especie de digging en vivo. A-Trak, estuvo siempre atento
y espléndido a la hora de empalmar los scratches a toda esa
vorágine sonora y nos demostró su gran técnica,
por algo es campeón del mundo de la DMC, cuando tuvo la oportunidad
de lucirse con un beat juggling.
Aunque la gran sorpresa de su actuación, se quiera o no,
fue la visita inesperada de una de las mayores figuras que ha dado
el hip hop en toda su historia, Common. Éste, que al parecer
pasaba unos días de descanso fortuito en Barcelona, no dudo
en salir al escenario para acompañar a Kanye y cantarse canciones
como Go de su último disco Be (Geffen, 2005) o The
Light, dejándonos a todos con una cara de pasmados integrales
de la que no nos recuperamos hasta algunos días después.
Seguramente fue el broche de oro a una noche mágica, que
se encargó de apuntillar el propio West con un bis
que recogió Hey Mama, Jesus Walks y Touch
the sky. Tardaremos de olvidar este concierto, que duró
aproximadamente una hora y media, a pesar de que el sonido de la
sala Razzmatazz fue totalmente decepcionante y que posiblemente
restó eficacia a la espléndida actuación.
Antes de Kanye West, tuvimos la suerte de presenciar el despliegue
de la provocadora Sara Da Pin Up, que presentaba su próximo
trabajo que contará con producciones de Dive Dibosso, Jahbitat
y Geoff Whitte. Un show, que mezcla la actitud punk con el hip hop
electrónico, al que no hay que perder la pista, y, aunque
todavía está por engrasar, cuenta con un despligue
ya de por sí interesante, con un bajo, una trompeta y un
DJ.
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