hhzpain.net  |  difundiendo hip hop  ....
   

 

SE TRATA DE SENTIR
[texto]: A. Alcántara




Omar Sosa, pianista cubano, afirmó: “No se trata de vender, se trata de sentir”. Y fue el sentir de los artistas y del público, lo que caracterizó a esta 17 edición del MMVV (Mercat de Música Viva de Vic). Un éxito no fácil de conseguir. Una gran asistencia, pese a las inclemencias del tiempo, más de 8 escenarios y más de 50 conciertos en cuatro días. Un lujo para cualquier amante de la música.

El estreno del festival llegó de la mano de Lisboa Zentral Cafè, una formación que interpretó temas de grandes compositores de cine -entre ellos Henri Mancini-, acompañados por un montaje audiovisual no exento de incidentes, se desplomó la pantalla sobre la que se proyectaban las imágenes.

MÚSICA Y COMPROMISO, Y MUCHO FRÍO.

Por la tarde, lloviendo a cántaros, nos desplazamos a la capital de Osona (Vic), para asistir a la presentación del documental de Hip Hop “Venezuela Subterránea”. Un documental en el que se habla con Dj Trece, con grupos como Guerrilla Seca y 187, con escritores, breakers y chavales de barrio, para intentar captar el sentimiento de la calle hacia el Hip Hop. Como dice uno de los entrevistados: “Una música de liberación, destinada para que la gente se encuentre y no para jugar con sus mentes”. Cuando nos referimos al Hip Hop normalmente pensamos en sus cuatro elementos, aunque sea mucho más que eso. Éste documental finalizó mostrando el quinto: la hierba.

Esa misma noche, el rap fue protagonista. Vagos y maleantes, provinentes de Venezuela, fueron los primeros en dar el salto. Sus ingredientes: rimas de fiesta, conciencia y ritmos salseros. Le pasaron el testigo a Tiro de Gracia, un grupo de hip hop con más de 10 años de historia y precedidos por un gran éxito en su tierra, Chile. Su show, supo dar buenas dosis de hip hop con aires andinos, y contó con la colaboración sorpresa de Marina de Ojos de Brujo. El broche final lo puso Haze. Las rimas del sur dieron calor a una noche helada. El público coreó sus canciones y palmeó sus estribillos aflamencados. Sergio, respaldado en el micro por Loko, se metió a la concurrencia en el bolsillo, aunque por el griterío estaban predispuestos a eso y más.

Pero no sólo de rap vive el hombre. Mucho antes de finalizar la noche con Hip Hop, vimos y vivimos otras músicas. Por la tarde, Concha Buika, sorprendió con su simpatía, su voz y la mezcla de sonidos afro, jazz y flamenco. Una formación balear a la que auguramos un gran futuro. A destacar New afro spanish generation y Jodida pero contenta. Después vendría el recital poético y montaje audiovisual de Luís Arbuniel/A.Jacob, con toques electrónicos. Uno de los espectáculos que hizo marchar a más gente del recinto. Hacer poesías de 15 minutos para personas acostumbradas a anuncios de veinte segundos, es un reto interesante pero arriesgado. Seguidamente los cubanos Sax Magic Quartet, interpretaron clásicos de la música cubana, con alegría y un gran sentido del humor. Nos engañaron al tocar las primeras notas del Chan-chan, aunque no se olvidaron de Compay.

Adentrada la noche, en la Plaza Mayor, los mejicanos Los de Abajo, enloquecieron al público. Una tarea difícil de conseguir siendo unos desconocidos para muchos. Los ritmos mejicanos mezclados con ska, reggea y rock, su gran formación (diez músicos encima de un escenario) y su concienciación por la libertad de los pueblos y por las injusticias sociales (por algo se llaman los de abajo), terminaron por hacer bailar hasta a los no bailarines.

Tras éste concierto, nos cobijamos en el escenario del Cinema Vigatá. Allí Liliana Herrero, recompuso con su especial voz y su gran capacidad de interpretación, canciones populares argentinas. Una cantante entregada que conmovió al público. Vítores y aplausos que alcanzaron su clímax con la interpretación de Palabras para Júlia de Paco Ibañez y José Goytisolo. Un tema que formó parte de la película Kamchatka.

Tras el folclore argentino llegó el flamenco de Son de la frontera. Los andaluces, ofrecieron un concierto alegre, aunque un tanto lineal. Como protagonistas: la guitarra, el cante, las palmas y el baile. Un flamenco fusionado con el tres cubano, que releyó la música de Diego del Gastor.


CUBA, FLAMENCO Y ALGO DE AGUA

Cuba quedó representada en este festival. Free Hole Negro, presentó su disco Superfinos negros. Sus componentes influenciados por la éstetica setentera -increíbles esos pelos a lo afro- y por el hip hop underground de la Habana, fusionaron a la perfección el rap con ritmos cubanos, jazz, funky, rumba, mambo y reggae. Hicieron del directo su fuerte. Habana Blues Band, formación que compone la banda sonora de la última película de Benito Zambrano y nacida a raíz del film, invadió de rock ese mismo escenario.

No muy lejos de allí, Duquende presentó el espectáculo Mi forma de vivir. Flamenco directo de Sabadell. Bulerias, tangos, soleá, tanguillos, rumba y alegrias, sentimiento y una prodigiosa voz, se ensamblaron para ofrecer un concierto memorable.

Como memorable fue la actuación de Omar Sosa, pianista virtuoso que mezcló sus raíces cubanas con free-jazz, hip hop, bebop y hasta electrónica. Sus frenéticos ritmos tambalearon el suelo, también contribuyó a eso, la gran cantidad de pies que seguían el compás de su música. Ver a este hombre tocar el piano, sin convenciones, levantándose y moviéndose como poseído por el dios de la música, es un regalo para los sentidos. El concierto de una duración prevista de 45 minutos se alargó bastante más, como bien dijo: “No se trata de vender, se trata de sentir”.

Quisimos continuar con nuestra maratón de la música, y ver en acción a Coscous Party (afrobeat-aragonés), La Kinky Beat (rock steady, reggae-catalán) y Aiwa (electónica-iraquí/francesa) pero la lluvia lo impidió. El chaparrón anuló todas las actuaciones previstas. No tuvimos más remedio que decir adiós.

RITMO Y VIBRACIONES

Un teclado y una voz flamenca sampleada, presagiaban un espectáculo de músicas del mundo con aroma mediterráneo, en el que los prejuicios no tienen cabida. El presagio se cumplió. A escena salieron los músicos y el multinstrumentista italiano Mauro Pagani, para presentar su disco Creuza de Ma. Sensibilidad y melodía se unieron en cada uno de los temas interpretados. Sidone fue uno de los más conmovedores. La música producida únicamente con un bouzouki (instrumento de cuerda tradicional griego) y el drama drescrito: el lamento de un padre palestino por la muerte violenta de su pequeño hijo a manos del ejercito israelita, contribuyeron a guardar este momento en nuestra memoria.

La noche concluía con el joven trompetista Raynald Colom, su grupo de músicos, y la presentación de su disco “My fifty one minutes”. Caminando por la tradición bop y la vanguardia, con píldoras de experimentación electrónica y funk, ofrecieron un concierto de Jazz del que hace perder los sentidos. Consiguieron abstraernos, con unos ritmos tremendos, solos y susurros musicales perfectamente orquestrados. Tanta fue la abstracción, que vimos con nuestros propios ojos a Kase-O recitando sus versos sobre esas instrumentales (¡que dios nos oiga!). No tuvimos mas que autoconvencernos de que el Rap le debe mucho al jazz.

Y eso fue lo que presenciamos. Muchas propuestas interesantes se nos escaparon, pero así es la vida, hay que elegir aunque en ocasiones no se quiera. Solo podemos decir que la 17 edición del MMVV, ha sido un rotundo éxito artístico y de organización. Esperemos que ésta línea de programación continúe durante mucho tiempo. Sólo pedimos una cosa, por favor, continuad apostando por el Hip Hop.

www.hhzpain.net (c) todos los derechos reservados