| Ya sabemos que los de Tarragona cuando la lían,
la lían gorda. Un ejemplo de ello son las XXL Jam que anualmente
organiza la gente de XXL Producciones. Este año, la séptima.
Y siguiendo la misma tónica, reunir en un fin de semana graffiti,
break, mcing y turntablism en la Costa Daurada.
Nos fuimos el viernes hasta la Sala Golfus, que presentaba un cartel
de lujo.
A lo largo de la tarde estuvieron decorando la terracita exterior
diversos escritores nacionales e internacionales. Por nombrar algunos:
Soat, Sike, Dran (Francia), Satone (Alemania), y de por aquí
estuvieron el Craneo, Most, Dave, Foam, Sek, etc, transformando
los plafones. Un rato tomando birras entre el olor a pintura y el
buen ambiente.
A las once y media abrieron la sala. Pero se estaba tan bien en
la terraza que no todos entraron a animar al grupo que esa noche
inauguraba el escenario. De todos modos, aunque no éramos
muchos, sí los suficientes para hacer ruido a la salida de
FatCaps, llegados desde Castelldefels (o Kastefa,
como queráis llamarlo) y con un par de maquetas a sus espaldas.
Apri Sauz, Zobe y djWM quedaron finalistas en el concurso de maquetas
de la anterior edición de XXL Jam y su premio era actuar
esa noche (los otros finalistas, La LSK de Sevilla, actuaba el Sábado).
Apenas tuvieron unos veinte minutos (el tiempo apremiaba) para demostrar
lo que saben hacer, pero fue suficiente para animar al público
y dejar claro que no por ser “los maqueteros de la noche”
se tiene que notar en el escenario.
Le siguió una, también corta, actuación de
Dilema mostrando sus Raíces y acompañado
de su gente. Aunque no le acompañó mucho la suerte
esa noche; el dj que traían no era su dj habitual y eso se
notó. A pesar de ello, su estilo característico (como
dice la promo, hip hop de club y de calle) enganchó al público,
que a esas horas, todo hay que decirlo, no era muy numeroso (se
seguía estando muy bien en la terracita). Payo Malo también
salió al escenario para marcarse su colabo con Dilema, Lamento
de un preso, y además nos regaló una acapella.
Sondkalle fueron los que consiguieron que la gente
levantara el culo de las sillas de la terraza y entraran en masa
a la sala para “comerse” los temas de Niños Robar.
Un directazo de los tres. Se nota su paso por numerosos escenarios
hasta la fecha y la seguridad con la que salen a la palestra hace
que su directo suene cada vez mejor. Además de una gran selección
de instrumentales y una Gely acertadísima, destacar la actuación
de Úrsula que derrochó fuerza y buenas maneras. Y
Guti no fue menos.
Llegó el turno de los suecos. Se presentaron en el escenario
debidamente uniformados y con mucha energía. La misma que
no decayó en todo el tiempo (que fue mucho) que estuvieron
ahí arriba. Muchos temas que en directo sonaron más
tochos si cabe. Un directo increíblemente compenetrado, con
unos acompañamientos impecables que hicieron que el juego
de voces y ritmos que salían de los altavoces de la Golfus
dejaran a pocos quietos. Obviamente, Promoe llevó el peso
de la actuación pero el grupo al completo mostró gran
calidad. Dieron una auténtica lección de cómo
se hace un directo, tanto los emcees como el dj, que baquetas en
mano se marcó unos ritmos de bataca con un sintetizador.
Looptroop arrastró a la sala, ya entonces
llena, con cada estribillo y con cada ritmo reaggero. Y no faltaron
tampoco los temas rompecuellos. Dejando por las nubes el hip hop
europeo como abanderados de honor y dejando huella en todos los
asistentes. ¡Queremos más visitas como esta ¡
Hasta aquí pudimos ver y podemos contar.
Cerró la noche la sesión de los parisinos Logilo
y Khalid que nos encantaría haber podido
disfrutar pero no fue posible. Del mismo modo que tampoco pudimos
disfrutar de un segunda jornada, la del sábado, también
repleta de graffiti, break y rap. Otra vez será.
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